miércoles, 23 de marzo de 2011

Es inevitable

Pues sí; es inevitable. Tenemos que seguir hablando de Libia. Pero tenemos que seguir hablando de Libia desde nuestro país y su Congreso de los Diputados. Hoy el presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero ha llevado al congreso la votación para la participación de España en la Guerra de Libia. Y yo me pregunto, ¿Cómo es posible que lleve a debate algo en lo que ya estamos participando?. No hubiera sido más sensato y correcto haber llevado al Congreso la votación y luego llevar nuestras tropas a esa guerra.
Todos, excepto Iu y Bng, han votado a favor de nuestra participación en esa operación. Y algo que también me ha llamado la atención ha sido que el amigo José Luis solo a pronunciado la palabra guerra una vez. Si, una sola vez. ¿A que tiene miedo el presidente? ¿Acaso no es eso una Guerra?. Cuantísima demagogia barata hay por Moncloa.
España tiene una tasa de paro del 21%, más de 4 millones de personas quieren y no pueden trabajar, un 43% de los jóvenes en este país entre 16 y 25 años está en paro y mientras tanto, al iluminado del Presidente, no se le ocurre otra que participar en dicha Guerra que nos costara 25 millones de euros. 25 millonessss.
Y encima fíjense que son las cosas. Ahora entre los países que participan: España, EE.UU, Francia, Reino Unido, Alemania, etc. Ha habido una pequeña “guerra” interna por saber quién va a liderar la operación, es decir, quien se va a colgar las medallas de la operación.
Veamos, ¿lo importante no era salvar al pueblo libio de un dictador y dejar a su pueblo en libertad? Que más da quien se cuelgue las medallas si quienes deben de ganar son ellos, los libios.
Este planeta, y sus mandatarios, cada vez están más locos. Por cierto, sigo sin ver a los amigos de la ceja y lo peor es que creo que no van a aparecer por ningún lado.

martes, 22 de marzo de 2011

Lo prometido es deuda…

Ya dije anoche que hoy tocaba Libia, y lo mantengo. Lo que no sé muy bien por dónde empezar.  Pretendemos instaurar en Libia una democracia. Y lo mejor de la democracia es, sin duda, el dialogo. ¿Es este el mejor ejemplo que podemos darle a los libios de conseguir las cosas?. ¿Con pistolas en las manos y tirando bombas desde aviones?
Y que me dicen de la postura de José Luis. Si, Rodríguez Zapatero. Ese hombre de paz que trajo las tropas de Irak porque estábamos en una guerra y que ahora nos coloca a nuestros soldados en Afganistán, Líbano y Libia, donde además las bombas que caigan y probablemente maten a civiles, son españolas.
Ayer ya lo comente en mi twitter. ¡¡Quien le ha visto y quién le ve!!.  ¿Lo que es el poder, verdad?. Donde dije digo, digo Diego.
Y si no a otros a los que también se los pueden decir son a los amigos de la ceja. A los mismos del no a la guerra. ¿Donde están?.  Yo lo sé; recogiendo subvenciones.
Paz y amor...

lunes, 21 de marzo de 2011

Japón-Libia

Lo mío parece que va de mes en mes, pero espero que pronto se solucione.
Es inevitable habar en estos días de 2 cosas principales; Japón y Libia.
Con respecto a la primera es verdaderamente sorprendente lo que sucede. Me recuerda a lo que paso con el huracán Katrina. Como era posible que ese devastador huracán hiciera lo que hizo en EE.UU. no parecía aquello la primera potencia del mundo.
Con Japón me sucede lo mismo. La segunda potencia está sufriendo, lo que está sufriendo. Un país totalmente preparado para cualquier tipo de terremotos, pero no para un tsunami. Aunque muy probablemente, nadie está preparado para un tsunami.
Mande uno de esos mensajes para ayudar a Japón con 1,2€. Nadie de mis conocidos lo hizo excepto yo. Era algo de lo que en parte me enorgullecí. Intente ayudar a esa gente que tan mal lo está pasando. Pero toda esa vanidad que pude tener por lo que hice se esfumo tan solo hace unos días.
Me invitaron en una discoteca a un cumpleaños. Fue en la zona VIP. Una zona totalmente reservada solo para nosotros. Estábamos concretamente a 21 peldaños por encima de la gente corriente. De la gente como nosotros.
Qué bien se podía haber sentido esa persona dando ese dinero a gente que verdaderamente lo hubiera necesitado…
No digo que se hagan cosas como esas, cada uno hace con su dinero lo que le plazca, pero teniéndolo tan reciente.
Si me disculpáis, dejamos para mañana lo de Libia. Que todavía hay para ratos y lo del talante de Zapatero se merece un capítulo especial.